¿Qué es el sulfhur?

El sulfhur (sulfur) no es ni más ni menos que el nombre latino del azufre, así que nos estamos refiriendo al famoso elemento químico de penetrante olor. En la medicina homeopática se utiliza el azufre sublimado y lavado para la elaboración de remedios.

Propiedades y beneficios del sulphur

En la medicina homeopática el sulphur está considerado el remedio de limpieza por excelencia. Aplicado en pacientes que se correspondan con este tipo de personalidad, consigue que los trastornos internos del cuerpo salgan hacia el exterior, causando en la piel sensación de ardor o de escozor.

  • Ayuda a desinflamar cualquier órgano interno, así como las articulaciones. Por eso se considera un remedio muy eficaz para aquellas personas con dolores musculares y articulares, que se levantan fatigadas por la mañana y como anquilosadas o que tienen una inflamación interna en cualquier órgano. Esto incluye las infecciones de la vejiga o de las mucosas del estómago y del intestino.
  • También combate las infecciones, ayudando al cuerpo a luchar contra las mismas. Proporciona una gran ayuda al sistema inmunológico, siendo un aliado de las defensas para conseguir expulsar la infección del cuerpo.
  • Alergias y congestiones. Cualquier tipo de problema respiratorio, como el asma, una bronquitis o catarros crónicos podrían mejorar tratándose con este remedio homeopático. Utilizado en niños, se le atribuye la propiedad de poder curar el asma infantil.
  • Limpieza y desintoxicación del cuerpo. Si el cuerpo no funciona como es debido o la alimentación no es la adecuada, el hígado puede saturarse de toxinas, no realizando bien sus trabajos de filtrado de la sangre. El uso del sulphur puede ayudar a que el hígado se limpie totalmente.
  • También contribuye a mejorar la circulación sanguínea y con ella, alivia los problemas de tensión, de varices e incluso de impotencia asociados a una mala distribución de la sangre por el organismo. Así mismo, regula los niveles de glucosa en sangre, siendo muy positivo para los diabéticos.
  • Se considera uno de los remedios homeopáticos más importantes y un complemento de todos los demás. Por eso, a menudo se utiliza el sulphur para potenciar la acción de otros policrestos, sobre todo cuando al paciente le cuesta curarse totalmente de un problema.

El sulphur en la homeopatía

El sulphur o sulfur, es otro de los policrestos en homeopatía, remedios de acción profunda con múltiples propiedades y que se identifican con un tipo concreto de personalidad. Se considera tan importante que para algunos estudiosos de la homeopatía es el policresto principal.

En la medicina homeopática se estudian dos tipos de sulphur desde el punto de vista físico. Uno de ellos es alto y más bien delgado y el otro es fuerte, incluso algo entrado en carnes. Es un tipo de personalidad extrovertida que se corresponde generalmente con un hombre muy amante de los placeres y de la fiesta. Puede presentar un aspecto poco aseado y ser desordenado con sus cosas durante la primera etapa de su vida o para siempre si no pone remedio.

La personalidad sulphur suele ser algo egocéntrica y tiene mal carácter cuando se le lleva la contraria, incluso se enfada a menudo consigo mismo y no suele ser tolerante con sus propios errores. Suelen ser ansiosos y tener apetito por los alimentos dulces o salados, comiendo simplemente por gula, aunque puede llevar estas obsesiones a otros terrenos, lo que lo hace propenso a las adicciones.

Puede ser perezoso, lo que hace que todas las ideas que es capaz de crear en su cabeza no se lleven a cabo y como le cuesta compartir con los demás, tampoco ayuda a que otros puedan hacerlas realidad.

En el terreno de la salud, hablamos de alguien que suele tener problemas relacionados con el calor. No le sienta bien el sol, tiene problemas de erupciones en la piel e incluso ya desde pequeño presenta escozores. Suele dormir destapado y si tiene fiebre esta hace que su cabeza arda pero sus pies estén fríos.

A menudo tiene problemas de mal aliento o de un sudor fuerte, problemas alimenticios o relacionados con la digestión y suele tener mucha sed.

El uso del sulphur en la medicina natural

Desde tiempos muy antiguos el hombre conoce las propiedades del azufre para aliviar los problemas relacionados con la piel al aplicarlo sobre la misma en cremas naturales.

Más adelante se fueron descubriendo también sus propiedades internas. Al comer alimentos ricos en azufre, se potencia la limpieza del hígado, el alivio de los problemas reumáticos y también se combaten los hongos.

Ingerir estos alimentos también se hace patente en un pelo y unas uñas mucho más fuertes, con una mejor pigmentación y, en el caso de la piel, elimina el acné.

El uso del azufre en la medicina natural se realiza principalmente a través de la comida, estos son los alimentos más ricos en azufre que se pueden incluir en la dieta: Ajo, perejil, col, germen de trigo, carne de res, pescados, mariscos, levadura de cerveza, brócoli, cebolla, espárragos, yema de huevo, mostaza, pepino, mango, pipas de girasol, zanahoria, manzanas, ciruelas etc.

Otro de los usos del azufre desde tiempos antiguos es mediante los baños en aguas ricas en este elemento. En muchos balnearios todavía es posible acudir a tomar las aguas azufradas para los problemas de piel. También se ingieren para solucionar problemas gástricos y desintoxicar el cuerpo.

Uso del sulphur en medicina convencional

El azufre está presente en muchos medicamentos de medicina convencional y también de la cosmética química. Algunos de estos productos están en una frontera algo difusa entre lo que es un producto cosmético y un medicamento dermatológico o un complemento alimenticio.

Entre los productos cosméticos que lo utilizan están los champús para eliminar la caspa y fortalecer el pelo, las cremas para el acné, los jabones y geles limpiadores para pieles atópicas o con problemas etc.

En la medicina convencional se utiliza en cremas médicas para acné, pero también se vende en forma de complementos alimenticios para ayudar a los dolores reumáticos y de articulaciones e incluso para mejorar la digestión.