¿Qué es la Sepia?

La Sepia procede de la tinta de un tipo de calamar o sepia. Realmente no se trata del animal en sí, solo de su tinta. Cuando un calamar se ve perseguido por un depredador, suelta un chorro de tinta la cual hace que quién le persigue no pueda verle bien en el agua, lo que aprovecha para huir.

Hay una especie de leyenda urbana que dice que esta tinta es tóxica si no se cocina, rumor que ayudó a propagar un famoso cocinero que lo dijo en su programa. Este rumor procede de la teoría de algunos científicos los cuales afirman que esta tinta, que el animal suelta para camuflarse, puede ser tóxica para sus depredadores.

No obstante, los estudios actuales parecen más orientados a decir que aunque haya animales, como los pulpos, que puedan ser sensibles a esta tinta, realmente no es tóxica en absoluto.

Propiedades y beneficios de la Sepia

Las propiedades y beneficios de la Sepia se refieren tan solo a su utilización en la homeopatía:

  • Tratamiento de la depresión. Especialmente la depresión femenina de carácter crónico o la que procede de problemas con la pareja.
  • Tratamiento de la menopausia. Especialmente los cambios de carácter y la tristeza que se asocian a esta etapa de la vida de la mujer.
  • Problemas de flacidez. Ayuda a recuperar el tono muscular.
  • Dolores de cabeza asociados a los malestares de carácter digestivo.
  • Dolor de espalda debido a la tensión nerviosa acumulada.
  • Problemas debidos a una mala digestión, como gases o hinchazón abdominal.
  • Problemas de mala circulación, como varices o hemorroides. En ambos casos, el andar empeora los síntomas en lugar de mejorarlos.
  • Apatía sexual. Estas personas acaban desarrollando una barrera hacia los sentimientos, por lo que tampoco tienen una vida afectiva y sexual plena, perdiendo el deseo.

La Sepia en la homeopatía

Para realizar Sepia en homeopatía se utilizan los pigmentos puros de la tinta de algunas especies de sepias y calamares. Es uno de los policrestos, por lo que se puede utilizar para muchas enfermedades y para completar otros tratamientos.

La personalidad Sepia se corresponde generalmente con una mujer alta, fina, elegante y muy fría. Una mujer que a lo largo de su vida adopta el papel de víctima. No importa lo que ocurra a su alrededor, ella siempre sabrá darle la vuelta para ser la principal “sufridora” del problema.

Es una persona a la que siempre parecen agobiarla todo tipo de responsabilidades, pero no porque tenga más que otras personas, sino porque es incapaz de gestionarlas correctamente y porque además, se siente cómoda viéndolo todo negro. Ella quiere ser siempre receptora de compasión y pena.

Siempre se presenta como mártir y pide, incluso exige, grandes dosis de cariño y de atenciones. Pero no es en absoluto empática ni cariñosa con los demás. Toda esa comprensión y amor que absorbe es incapaz de devolverlo a otras personas por estar excesivamente centrada en sí misma.

Por desgracia, estas personas suelen acabar con graves depresiones y problemas realmente serios porque muy a menudo la gente acaba agotada emocionalmente y no quieren seguir dejando que la Sepia les exija tanto a cambio de nada. Se cansan de escuchar sus quejas y sus desgracias y esta persona acaba finalmente sola, tal como decía.

Y precisamente la soledad es una de las cosas que más miedo les da a estas personas, que tanto reclaman de los demás. Pero será la consecuencia inevitable si no corrigen su carácter.

Aunque la Sepia es principalmente una mujer, en algunos casos puede ser un hombre especialmente sensible, que parece delicado y frágil, pero que sin embargo, al igual que la mujer sepia, olvida con facilidad el pasado para evitar sufrir y obvia el dolor de los demás.

¿Cómo se utiliza en la medicina natural?

No se conoce un uso de la tinta de calamar  o de sepia en la medicina natural tradicional.

Su uso en la medicina convencional

La tinta de sepia o de calamar no se utiliza en medicina convencional como remedio para nada, pero sí que se utiliza en la cocina para la preparación de algunos platos. En cualquier caso, se hace exclusivamente por su valor gastronómico y no porque se considere que aporta nada a la salud.