¿Qué es la homeopatía?

Para definir la homeopatía nada mejor que utilizar la definición ofrecida por la Federación Española de Médicos Homeópatas que dice: “La Homeopatía es un método terapéutico que restablece la salud mediante la administración de medicamentos homeopáticos, seleccionados individualmente según la ley terapéutica de los semejantes.”

Método terapéutico

Lo primero que nos plantea esta definición es que la homeopatía es un método terapéutico, es decir, se trata de un método para tratar los diferentes problemas de salud.

La homeopatía es pues un modo de curar las enfermedades, un modo alternativo y diferente a la medicina convencional, tal como vamos a ver, pero que resulta probadamente efectivo.

Medicamentos homeopáticos

La siguiente cuestión que nos plantea esta esta definición es la de definir qué son los medicamentos homeopáticos. Se trata en primer lugar de medicamentos se elaboran a partir de materias primas vegetales, animales, minerales o de síntesis. El modo de preparación de estos medicamentos está sujeto a normas claras y muy rigurosas.

Mediante el proceso de preparación se consigue una sustancia altamente concentrada y potencialmente tóxica, que es diluida de modo que se preserve su efectividad pero se elimine su toxicidad, convirtiéndola en totalmente segura.

Ley terapéutica de los semejantes

La llamada ley terapéutica de los semejantes es clave en la homeopatía. Esta ley afirma que para curar una enfermedad, lo más efectivo es hacerlo con sustancias medicamentosas que sean capaces de producir en una persona sana los mismos síntomas que tiene el enfermo.
Es por esto que se hace necesario rebajarla para que pueda ser tomada sin ningún peligro.

Una definición moderna de homeopatía

Con todo lo que ya hemos visto podemos decir que la homeopatía es una técnica de curación con base científica que consiste en tratar al enfermo con sustancias capaces de producir los síntomas que ya padece. Pero dichas sustancias son sometidas a un proceso regularizado que elimina los peligros potenciales, resguardando tan solo sus propiedades medicinales.

Pero además, y esto es muy importante, la homeopatía no trata de curar síntomas o una enfermedad en concreto, sino que su objetivo es curar al paciente de manera global. Y también personalizada, ya que no se trata tan solo de la enfermedad, sino de la manera de enfermar que tiene cada paciente.

Medicamentos homeopáticos: Tipos y elaboración

remedios homeopatia

Existen diferentes tipos de medicamentos homeopáticos:

Medicamentos homeopáticos de una sola cepa

Se trata de preparaciones elaboradas a partir de un solo ingrediente activo. Son los remedios básicos de la homeopatía.

Fórmulas magistrales

Las fórmulas magistrales son preparaciones elaboradas a partir de varios ingredientes y que están personalizadas para un paciente en concreto. Es un medicamento creado específicamente para una persona y su enfermedad.

Remedios comerciales

Los remedios comerciales son preparaciones que pueden ser elaboradas a partir de un único ingrediente activo o de una mezcla de varios. Se trata de remedios homeopáticos que se pueden utilizar para varias personas sobre todo para tratar enfermedades agudas, como un resfriado, que no precisan de personalización en el tratamiento.

Aquí puedes consultar un listado de medicamentos homeopáticos

Preparación básica de un medicamento homeopático

La elección de la materia prima

De las casi tres mil sustancias que actualmente se emplean para la elaboración de medicamentos homeopáticos más de mil son de origen vegetal. Cuando se trata de plantas para homeopatía, generalmente estas se plantan y se cultivan siguiendo unos cuidados especiales para recogerlas de la manera adecuada y en el momento exacto para que mantengan sus máximas propiedades.

Este mismo cuidado se tiene al elegir cualquier otro ingrediente que se vaya a usar en homeopatía. Todo tiene que tener un origen concreto y estar perfectamente controlado para que el resultado final sea el esperado.

La preparación inicial

La preparación inicial es la primera fase en la realización de un preparado homeopático. Consiste en diluir la sustancia activa (una tintura, por ejemplo) en alcohol o agua destilada. En el caso de sólidos indisolubles, estos se trituran tanto como es posible y se diluyen mezclándolos con lactosa o sacarosa.

La dilución

El siguiente de los pasos básicos para preparar un remedio homeopático es la dilución. Se trata de que el preparado anterior debe de ser diluido en agua para evitar su posible toxicidad, pero conservando su poder de actuación en el organismo.
Para que esto ocurra hay que llevar a cabo esta dilución en unas condiciones muy determinadas, utilizando siempre agua destilada y en ambientes controlados de laboratorio.

Esta dilución se puede realizar mediante diversas escalas. Hahnemann siempre utilizó la escala decimal y la centesimal. En la escala centesimal una parte de la solución es diluida en cien partes de agua. Este proceso se debe de realizar varias veces. Una solución 3C, por ejemplo, consiste en diluir una parte de solución en cien partes de agua. Del resultante, una parte se diluye nuevamente en cien de agua y se realiza este procedimiento una tercera vez.

Para la homeopatía, contrariamente a lo que pueda parecer, una mayor dilución consigue una mayor intensidad y una acción más profunda del medicamento homeopático. Para hacernos una idea, Hahnemann solía utilizar la dilución 30C en muchos de sus preparados más importantes.

La escala decimal funciona igual, pero en lugar de tomar como referencia las centésimas se pueden tomar como referencia décimas u otras medidas decimales. En el medicamento se refleja siempre la escala utilizada y la dilución. Por ejemplo 1 C es una dilución de 1 en escala centesimal, 1 DH es uno en escala decimal (una parte de preparación en diez de agua) etc.

La dinamización

Tras la disolución, viene la dinamización, que es un proceso mediante el cual la mezcla se agita fuertemente y se golpea siguiendo un riguroso procedimiento. No se trata de hacerlo aleatoriamente, sino que hay que seguir unas instrucciones muy precisas que indican cuántas veces se sacude cada mezcla, la intensidad con la que se hace y el modo en el que se golpean. Incluso contra qué materiales lo hacen.
Para esto suelen utilizarse actualmente máquinas que se encargan de realizar este paso con precisión matemática.

Diluciones korsakovianas

Existen también las diluciones korsakovianas, elaboradas por Korsakov, un homeópata ruso que las ideó para conseguir diluciones mucho más rápidas y elaboradas de una manera más económica. Para ello utilizaba un recipiente de 15 ml que llenaba con la sustancia original, por ejemplo una tintura madre y que tras agitarlo cien veces vaciaba.
A continuación introducía 5ml de excipiente que revolvía para que se impregnara con lo que había quedado en las paredes del recipiente. Esto sería una disolución de 1K.

Es bueno conocerlas porque en algunos países se siguen utilizando, pero estas diluciones, conocidas también como de frasco único no son matemáticamente exactas y por eso actualmente no son habituales y muchas escuelas oficiales no las tienen en cuenta.

¿Qué enfermedades se pueden tratar mediante la homeopatía?

medicina homeopatica

La homeopatía puede ofrecer remedio prácticamente para todo tipo de enfermedades. Cuando aparece algún problema de salud nuevo para el que no existe remedio los expertos en homeopatía comienzan a investigar para encontrar una solución que sea efectiva en el tratamiento.

Esto es exactamente lo mismo que ocurre en la medicina convencional, que día tras día se enfrenta con la aparición de nuevos males y debe de realizar nuevos estudios para sacar al mercado medicamentos efectivos para estos problemas.

En el caso de la medicina homeopática algunas veces ocurre que no ven como algo nuevo aquello que para la medicina convencional es una enfermedad que acaba de aparecer, sino que sus investigaciones indican que trata de un síntoma más de una enfermedad ya existente o de una manera diferente de manifestación de un mismo problema. La homeopatía busca el remedio que cura la enfermedad, a diferencia de otras técnicas como el ayurveda que se enfoca en la prevención, a parte de el tratamiento.

Enfermedades agudas

Las enfermedades agudas son aquellas que aparecen de manera rápida, como una gripe o una conjuntivitis. Son problemas que igual que aparecen de modo inesperado y prácticamente de un día para otro también pueden curarse de forma veloz.

En estos casos la homeopatía lo que hace es administrarle aquellos medicamentos que van a permitir que el paciente se restituya de manera muy rápida de los síntomas que está sufriendo y al mismo tiempo de la enfermedad.

Para esto se ofrecen productos o preparados generales, que se comercializan para todo el mundo y que el médico homeópata se encarga de dosificar y de combinar para cada paciente.

Enfermedades crónicas

Las enfermedades crónicas suelen tener un proceso lento y son de larga duración. Un ejemplo puede ser la depresión o los brotes alérgicos. En estos casos la homeopatía actúa de una manera muy diferente al caso de las enfermedades agudas.

Aquí no se mira tan solo la enfermedad, sino que hay que realizar un estudio muy exhaustivo del paciente. Importan otros puntos además de los síntomas: la forma en la que el paciente ha enfermado, su constitución física, su personalidad, la forma de ser con los demás, su manera de enfrentarse a la vida…

Todo esto tendrá un peso muy importante en lo que va a ser el tratamiento que se administre al paciente, que en todo caso será personalizado. En enfermedades crónicas no hay dos pacientes con un mismo tratamiento porque no hay dos enfermedades iguales.

Cada uno tiene sus circunstancias que hacen su caso único y distinto y por tanto la manera de ocuparse del mismo tiene que ser también individual. Estos tratamientos pretenden que los brotes de la enfermedad se vayan espaciando cada vez más hasta lograr la curación completa.

Enfermedades irreversibles

Algunas enfermedades crónicas son también irreversibles, es decir, no pueden curarse. Por desgracia no podemos curar el SIDA y tampoco podemos curar el Parkinson o el Alzheimer. Pero eso no quiere decir que la homeopatía no pueda ayudar en estos casos.

Al igual que ocurre con la medicina convencional, pero desde el punto de vista homeopático, lo que se hace es tratar los síntomas para que el paciente se sienta mejor y pueda tener más calidad de vida.

Pero esto se hace partiendo del mismo estudio individual que hemos visto en el punto anterior y ofreciendo a cada paciente su tratamiento personal y distinto, adaptado no solo a la enfermedad, sino también a la personalidad de cada individuo.

¿Por qué funcionan los medicamentos homeopáticos?

La homeopatía estima que la mayoría de las enfermedades son debidas a un desequilibrio que se produce no solo en el cuerpo, también en la mente de la persona y que puede estar relacionado con su forma de vivir. Conseguir equilibrar cuerpo, mente, espíritu y estilo de vida es la manera de lograr la salud total del individuo.

Por eso se idean tratamientos personalizados para cada paciente, tratando con remedios generales solo enfermedades crónicas, es decir, problemas puntuales del individuo que no son enfermedades enraizadas.

La homeopatía está basada en cuatro principios fundamentales que son los que hacen que el medicamento homeopático sea efectivo:

medicamentos homeopáticosLa ley de los iguales

La ley de los iguales implica que cualquier enfermedad debe de ser tratada por algo igual a lo que la produce. Hahnemann llega a esta conclusión tras realizar estudios con la quinina, la cual en dosis altas es un veneno muy potente y muy tóxico pero que en dosis muy pequeñas es un remedio perfecto para el paludismo o para la malaria.

La experimentación en personas sanas

En homeopatía se rechaza experimentar con animales porque consideran que la única manera de saber cómo reaccionará una persona ante un medicamento es probándolo directamente en personas sanas, sujetos a estudios exhaustivos.
Solo de esta forma podremos saber si realmente hay efectos secundarios y cómo actúan en el organismo.

Las dosis infinitesimales

No es necesario tomar dosis altas de un producto para lograr sus efectos. De hecho, las dosis infinitesimales que son activadas mediante fuertes sacudidas son mucho más efectivas, logrando los beneficios del medicamento pero sin sufrir ninguno de los efectos secundarios que podrá tener el producto original.

El medicamento único

Las dosis magistrales que se le dan al paciente contienen en un solo tratamiento todo lo que este necesita para su curación, sin tener que recurrir a ningún otro tratamiento alternativo.

Este punto actualmente depende mucho de cada especialista. Gracias a la gran cantidad de preparados que existen en el mercado, elaborados por laboratorios expertos en homeopatía, es fácil poder administrar a un paciente todo lo que necesita combinando varios de estos tratamientos sin tener que recurrir necesariamente a las fórmulas magistrales, que pueden resultar más caras y que se dejan para casos más graves o más especiales.

Especialistas en homeopatía

Pueden existir diferentes especialistas en homeopatía y es bueno diferenciarlos para saber con quién estamos tratando en cada momento. Cada profesional tiene una formación concreta y aunque todas ellas son igualmente valoradas y respetadas, es bueno saber qué es cada uno de ellos.

Médico homeópata

Para evitar confusiones es bueno no llamar médico homeópata más que a aquellos especialistas licenciados en medicina que además tienen estudios de homeopatía. Aunque algunos se empeñen en enfrentar a la medicina tradicional con la homeopatía, lo cierto es que muchos médicos encuentran esta ciencia aceptable y la utilizan en el ejercicio diario de su profesión.

Un médico homeópata sería un licenciado en medicina que tiene formación en homeopatía y que ejerce su profesión utilizando, siempre que sea posible, remedios homeopáticos.

Especialista en homeopatía

Un especialista en homeopatía puede tener estudios de medicina, pero no una licenciatura en medicina. Lo que si posee son estudios en homeopatía y por tanto puede ejercer como profesional en esta rama, recetando remedios homeopáticos a sus pacientes.

¿Tiene efectos secundarios la homeopatía?

Dado el modo en el que se desarrollan los medicamentos homeopáticos es totalmente imposible que tengan efectos secundarios de ningún tipo. Sin embargo, algunas presentaciones homeopáticas son gránulos de sacarosa o de lactosa impregnadas con el medicamento.

Si el paciente tiene una especial sensibilidad a la sacarosa o a la lactosa podría presentar síntomas aunque dado el minúsculo tamaño de estos gránulos es muy difícil que pueda causar problemas a los intolerantes. No obstante es importante señalarlo.

Más allá de este problema, la homeopatía, por su elaboración, no puede causar ningún efecto secundario, pero tampoco ninguna interactuación con otros medicamentos. Por eso, si un paciente está tomando un tratamiento médico recetado por su médico y quiere tomar a mayores un tratamiento homeopático puede hacerlo.

El tratamiento homeopático actuará sobre su enfermedad, pero sin interferir en la medicación que pueda estar tomando para esto mismo o para cualquier otro problema de salud.

Es por tanto falso que la homeopatía sea un peligro por tratar de alejar al paciente de medicaciones que pueden ser vitales para su salud. La persona que quiera ser tratada con homeopatía puede hacerlo sin que este tratamiento cause efecto alguno en su medicación convencional, que puede seguir tomando sin problema alguno.

Homeopatía y medicina natural

Existe una clara tendencia a identificar homeopatía y medicina natural, pero no son en absoluto la misma cosa. La principal diferencia está en la filosofía que se utiliza para curar.

En la medicina natural se utilizan principios activos que contienen plantas o productos naturales como barros, miel, o resinas para contrarrestar los efectos de la enfermedad que se quiere curar. Por ejemplo, si un paciente padece dificultades para dormir debido al nerviosismo se le administrarán plantas como la tila que ayudan a relajar los nervios.

En la homeopatía ya hemos visto que las enfermedades se tratan con lo mismo que las causa. Por ejemplo, en el ejemplo del insomnio por nerviosismo este podría tratarse con Coffea Cruda, un remedio homeopático que se extrae de la cafeína del café.

Medicina homeopática ofrecida por médicos expertos en medicina natural

Aunque ya hemos dicho que son cosas diferentes, son muchos los médicos expertos en medicina natural que han estudiado también la homeopatía y que recetan remedios homeopáticos a sus pacientes.
Aunque no son partidarios de utilizar la homeopatía como un remedio único valoran su eficacia y no tienen reparos en reconocer su utilidad y la efectividad de sus principios. Pero eligen combinar ambas opciones dependiendo de cada caso o de los diferentes tipos de dolencias.

Dado que la homeopatía no interfiere con otros tratamientos, pueden optar por combinar ambos sistemas para tratar al paciente. Por ejemplo es bastante común complementar la técnica china de la acupuntura junto con un tratamiento homeopático.

Remedios homeopáticos combinados con medicina natural

Dentro de esta línea de colaboración entre la medicina natural y la homeopatía, algunos preparados homeopáticos en forma de jarabe o de crema incluyen algún producto natural para reforzar sus efectos.
En cualquier caso se trata de colaboraciones anecdóticas y no hay que olvidar que son dos tipos de medicina completamente diferentes y que se basan en principios opuestos.

Homeopatía y animales

La homeopatía se utiliza cada vez con más frecuencia en tratamientos veterinarios. Las razones para esto son muy similares a las que se pueden esgrimir para utilizar la homeopatía en personas: gran efectividad, carencia de efectos secundarios, mejora general de la salud etc.

Homeopatia en animales domésticos

Pero en el caso de los animales presenta algunas ventajas adicionales. Una de las más importantes es que a veces es difícil saber qué les ocurre a un perro o a un gato porque no pueden decirnos qué es lo que les pasa. Podemos ver que hay cambios en su carácter o en sus costumbres, pero a no ser que sea una enfermedad que se pueda ver reflejada fácilmente en una prueba, puede ser complicada de diagnosticar.

Al utilizar la homeopatía, que carece de efectos secundarios, podemos trabajar con el método de ensayo y error con mucha más seguridad. Si creemos que la mascota tiene problemas de depresión, por poner un ejemplo, y la tratamos con homeopatía, en el caso de equivocarnos no habremos sometido al organismo del animal a un tratamiento agresivo e innecesario.
Pero además, estos tratamientos no ocultan otros problemas que puedan existir ya que no causan atontamiento en el animal.

La homeopatía está dando muy buenos resultados en perros y gatos, un argumento que sin duda alguna echa por tierra las teorías del efecto placebo. Detractores de la homeopatía dicen que su éxito se debe al efecto placebo en el paciente, esto es, que la persona mejora única y exclusivamente porque cree realmente que lo que está tomando le va a ayudar y eso tiene un efecto psicológico.

Lógicamente, este efecto no existen en una mascota que no puede verse influida por la creencia en ningún tipo de medicina y que por tanto, cuando mejora, solo puede ser porque realmente el medicamento ha funcionado en su organismo ayudándole a curar.

Este tipo de tratamientos tienen otra gran ventaja al administrarse en animales, y es que prácticamente no tienen sabor, por lo que pueden ser añadidos en cualquier comida e incluso algunos preparados están pensados para depositarse en el agua que beben.

Historia de la homeopatía

Christian Friedrich Samuel Hahnemann (1775-1843) está considerado el padre de la homeopatía. Nacido en Sajonia, Alemania, Hahnemann era de familia humilde y se costeó sus estudios en medicina y química realizando traducciones de libros. Ejerció como médico consiguiendo mucho prestigio y publicó varios artículos en revistas muy importantes de la época.

samuel-hahnemann

Sin embargo, el creía que la medicina tal y como se ejercía causaba más sufrimientos que beneficios y pronto se siente desencantado con su profesión, lo que le lleva a investigar nuevos modos de curar enfermedades y dar alivio a las personas que sufren.

Debido a sus conocimientos de química, comenzó a realizar investigaciones con medicamentos y trabajó en la elaboración de muchos de ellos. Este trabajo le comenzó a despertar dudas sobre la medicina convencional y el uso de tóxicos en medicina. Pronto comenzó a defender la importancia de experimentar los medicamentos en personas sanas.

Conocedor de la semejanza que existía entre los síntomas de algunas enfermedades y los efectos de algunos tóxicos, Hahnemann comienza a estudiar en este tema y realizar diferentes experimentos. Comenzó a comprobar que enfermos de fiebre escarlatinosa a los que trataba con belladona (planta que produce síntomas parecidos) empeoraban en un principio pero luego mejoraban.

Lo mismo sucedía con otras enfermedades y sus tóxicos correspondientes. El siguiente punto fue comenzar a experimentar con individuos sanos voluntarios.

Estos experimentos le llevan a demostrar que los tóxicos que causan ciertos síntomas, administrados en dosis muy bajas, son capaces de combatir las enfermedades que manifiestan dichos síntomas. Enuncia así la ley de los semejantes y publica un artículo con sus estudios en el que pone al fin nombre a su modelo de medicina.
Hahnemann llama a su novedoso y revolucionario modo de tratar enfermedades homeopatía, del griego homeios: semejante y pathos: enfermedad.